Noti- Economia: Cómo crear una empresa exportadora en Chile
📦 Empaqueta lo más pequeño posible
Cuando exportas productos, el tamaño del paquete puede influir mucho en el valor del envío. Las empresas de transporte no miran tanto cuánto pesa el producto, sino que cuánto espacio ocupa. Por eso, puede pasar que algo liviano termine saliendo caro si lo mandas en una caja demasiado grande.
La idea es que empaques tus productos de la forma más compacta y segura posible. Por ejemplo, si vas a mandar stickers a otro país, no tendría mucho sentido enviarlos en una caja de 30x30x30 cm. En ese caso, probablemente sería mucho mejor usar un sobre chico. Así reduces el volumen y aprovechas mejor el espacio.
🤝 Demuestra confianza antes de pedir una venta grande
Cuando quieres venderle a un cliente extranjero, tienes que demostrarle que tu empresa es buena, porque esa persona probablemente no te conoce, no sabe si cumples, no sabe si entregas bien y tampoco tiene cómo ir a verte presencialmente.
Por eso, trata de mostrar señales claras de confianza. Puedes usar fotos de trabajos anteriores, testimonios, casos de éxito, catálogos, videos del producto, muestras, una página de presentación o incluso un PDF donde expliques quién eres, qué vendes, cómo trabajas y por qué tu empresa puede ser una buena opción.
También ayuda mucho mantener una comunicación constante. Responder rápido, explicar bien los plazos, cumplir lo que prometes y no desaparecer después de enviar una cotización puede marcar una gran diferencia. A veces, el cliente no elige al más barato, sino al que le da más seguridad.
Una buena estrategia es dar muestras. Por ejemplo, podrías decir algo como “hagamos una primera prueba para que veas cómo trabajamos”. Eso baja el riesgo para el comprador y te da la oportunidad de demostrar tu valor sin exigirle una compra grande desde el primer contacto.
Y cuando logres tu primer cliente internacional, ten en cuenta que puede ser tu primera prueba real de confianza para abrir nuevas puertas.
🧭 Apóyate en intermediarios si estás recién partiendo
A veces puede ser una buena idea apoyarte en intermediarios comerciales, empresas de gestión de exportaciones, agentes, distribuidores o personas que ya tienen experiencia vendiendo en otros países.
Sí, normalmente se quedan con una parte de la venta o cobran una comisión, pero también pueden ayudarte con cosas que al principio pueden ser difíciles, como encontrar compradores, coordinar la logística, revisar documentos, gestionar pagos o entender mejor cómo funciona el mercado de destino.
Esto puede ser muy útil cuando todavía no tienes experiencia exportando, porque te permite aprender con menos riesgo y evitar errores caros. Después, cuando tu empresa tenga más experiencia, mejores contactos y mayor flujo de caja, puedes evaluar si te conviene vender directamente al cliente extranjero.
Lo ideal no es que tengas que depender siempre de los intermediarios, pero puede ser un buen primer apoyo.
Cuando exportas, casi todo puede salir más caro que vender dentro de Chile. Los envíos internacionales suelen tener costos altos, sobre todo porque estamos lejos de muchos mercados. En países cercanos puede ser un poco más conveniente, pero cuando tienes que cruzar de un continente a otro, el despacho se puede poner bastante más pesado para el bolsillo.
También debes considerar comisiones por pagos internacionales, cargos extra por ventas desde el extranjero, diferencias por tipo de cambio, seguros, posibles devoluciones y un mejor empaquetado para que los productos no lleguen rotos, aplastados o en mal estado. A veces una venta puede parecer buena, pero cuando sumas todos estos gastos, el margen queda mucho más chico de lo que pensabas.
Por eso, antes de poner los precios, define bien quién asumirá esos costos. Puedes incluirlos dentro del valor del producto, cobrarlos aparte como envío internacional o dejar claro que el cliente debe pagarlos directamente.
📦 Vender al por mayor puede ayudarte a bajar el costo por envío
Si quieres que los envíos internacionales te salgan más convenientes, muchas veces conviene pensar en ventas al por mayor. No es lo mismo mandar un solo producto a otro país que enviar una cantidad más grande en un mismo despacho. El envío total puede ser más caro, pero el costo por unidad normalmente baja bastante.
Por ejemplo, si exportas lápices, probablemente no tenga mucho sentido enviar solo uno. Sería mejor vender 500, 1.000 o más unidades, porque así el costo del transporte se reparte entre más productos. Lo mismo puede pasar con ropa, cosmética, artículos de papelería, productos gourmet, accesorios o cualquier producto que puedas vender por volumen.
Además, cuando empiezas a mover más cantidad, algunos couriers, empresas de transporte o intermediarios logísticos podrían ofrecerte mejores tarifas, descuentos por volumen o condiciones más convenientes. Por eso, si tu producto lo permite, intenta armar ofertas por packs, pedidos mínimos o ventas mayoristas. Así tu empresa exportadora puede ser más rentable y no depender tanto de envíos pequeños que se comen una parte importante de la ganancia.
🚚 Ten un plan si algo sale mal con el envío
Puede pasar que una carga se pierda, que el paquete llegue dañado, que exista un atraso, que el courier tenga un problema, que haya una observación en aduanas o que ocurra un accidente durante el traslado. Y aunque tengas un seguro de transporte que eventualmente te devuelva parte de la plata, igual puedes terminar incumpliendo los plazos prometidos al cliente.
Por eso, es importante que tengas un protocolo de acción para estos casos. Define qué harás si el producto se pierde, si llega roto, si queda retenido en aduanas, si el cliente reclama, si el envío se atrasa o si tienes que mandar nuevamente el pedido. También es bueno tener claro quién responde, cómo se comunica el problema y en qué casos corresponde devolver dinero, reenviar el producto o entregar una solución alternativa.


