Meta revela que solo el 7% del tiempo en Instagram lo pasas viendo amigos: el algoritmo mató las redes sociales
Durante años, las redes sociales prometieron algo muy simple: conectar personas.
Facebook nació para seguir a amigos. Instagram para compartir fotos con conocidos. Twitter para conversar con otras personas en tiempo real.
Pero algo cambió.
Hoy, millones de usuarios sienten que al abrir sus aplicaciones ya no encuentran publicaciones de familiares, amigos o personas que conocen. En su lugar aparecen videos virales, influencers, memes, cuentas desconocidas y una cantidad creciente de contenido generado por inteligencia artificial.
Según un nuevo paper académico titulado Towards a Post-Social Media Studies, elaborado por los investigadores Petter Törnberg y Richard Rogers, esa sensación no es una percepción aislada: las redes sociales están dejando de ser realmente sociales.
Meta reveló un dato impactante
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio surge de información presentada por la propia Meta ante la Justicia estadounidense.
Según esos datos, apenas el 7% del tiempo que los usuarios pasan en Instagram se dedica a ver contenido de amigos o cuentas que siguen. En Facebook la cifra es del 17%.
Todo el resto corresponde a publicaciones recomendadas por algoritmos, muchas veces creadas por personas completamente desconocidas.
Para los investigadores, este dato resume una transformación histórica: la empresa que inventó las redes sociales ya no funciona principalmente como una red social.
El algoritmo reemplazó a los amigos
Durante la primera era de internet social, el contenido circulaba a través de relaciones humanas.
Uno veía publicaciones porque seguía a alguien, porque era amigo de alguien o porque pertenecía a una determinada comunidad.
Ese modelo fue reemplazado por otro.
Hoy plataformas como TikTok, Instagram, Facebook, YouTube o X muestran aquello que un algoritmo cree que captará nuestra atención, independientemente de quién lo haya publicado.
En otras palabras: ya no importa tanto quién habla.
Importa cuánto tiempo logra mantenernos mirando la pantalla.
De usuarios a espectadores
El estudio sostiene que este cambio produjo una transformación profunda.
Las redes sociales estaban diseñadas para usuarios activos que publicaban, comentaban y compartían contenido.
Ahora las plataformas están orientadas a espectadores.
La actividad principal ya no es publicar sino mirar.
Los algoritmos observan cuánto tiempo permanecemos frente a un video, si volvemos a verlo o si nos detenemos unos segundos más al hacer scroll. Con esos datos construyen un feed personalizado destinado a capturar nuestra atención.
La inteligencia artificial acelera el cambio
La segunda gran fuerza que está transformando internet es la inteligencia artificial generativa.
Según los autores, las plataformas ya no dependen exclusivamente de que los usuarios produzcan contenido.
La IA puede generar textos, imágenes y videos en cantidades prácticamente ilimitadas. Esto permite imaginar un escenario donde los algoritmos distribuyen contenido producido por máquinas para usuarios que simplemente consumen.
La consecuencia es que la relación tradicional entre personas que crean contenido y personas que lo consumen comienza a desaparecer.
El regreso a los grupos privados
Mientras las grandes plataformas se llenan de recomendaciones algorítmicas, muchos usuarios están migrando hacia espacios más pequeños y cerrados.
WhatsApp, Signal, grupos privados de Instagram, comunidades cerradas y newsletters están ganando relevancia.
La razón es simple: allí todavía es posible interactuar con personas conocidas, compartir contextos comunes y escapar de la competencia permanente por la atención.
El fin de una era
La conclusión de los investigadores es contundente.
Las redes sociales no están desapareciendo, pero el modelo que dominó internet durante veinte años sí está llegando a su fin.
La combinación de algoritmos, inteligencia artificial y comunidades privadas está dando lugar a una nueva etapa digital donde la palabra «social» ya no describe adecuadamente lo que ocurre en plataformas como Facebook, Instagram o X.
Y quizás por eso tantas personas tienen hoy la misma sensación al abrir sus aplicaciones favoritas: ya casi no encuentran a sus amigos. Encuentran al algoritmo.
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