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Qu� ver esta semana en streaming: 5 joyas ocultas en Netflix, HBO, Disney+ y m�s

Una selecci�n especial con las mejores series y pel�culas, que incluye tambi�n estrenos en salas de cine.

Estas son las series y pel�culas para ver en el fin de semana en Netflix, HBO Max, y Disney Plus.

1. Pel�cula para ver en HBO: Nueve auras

Fabi�n Bielinsky (1959-2006) fue uno de los cineastas m�s singulares y determinantes del cine argentino contempor�neo. Tras iniciarse en publicidad y formarse luego en direcci�n cinematogr�fica, pas� a�os como asistente de direcci�n hasta que, a los 40 a�os, irrumpi� con�Nueve reinas, renovando el cine comercial local gracias a una combinaci�n �nica de precisi�n narrativa, refinamiento formal y sensibilidad popular. Su segundo largometraje,�El aura, confirm� un talento en plena expansi�n: una mirada m�s oscura, introspectiva y de un�tempo casi hipn�tico. Su muerte repentina en 2006 trunc� una trayectoria breve pero importante, dejando dos pel�culas que modificaron de manera irreparable el panorama cinematogr�fico nacional.

En este marco,�Nueve auras, el documental de Mariano Frigerio, opera como un homenaje profundo y una recuperaci�n necesaria de la figura de Bielinsky. M�s que trazar una sucesi�n de logros, la pel�cula reconstruye c�mo su obra y su m�todo de trabajo dejaron una marca indeleble en actores, t�cnicos, colegas y en el ecosistema audiovisual entero. A trav�s de testimonios de Ricardo Dar�n, Gast�n Pauls, Leticia Br�dice, familiares y numerosos colaboradores, el film no solo revisita la gestaci�n de sus dos largometrajes, sino tambi�n el car�cter meticuloso, obsesivo y profundamente humano que defin�a su manera de dirigir.

El apartado dedicado a�Nueve reinas es el m�s vibrante: Leticia Br�dice, con su desparpajo caracter�stico, rememora momentos en el hotel Hilton mientras se recrean las coreograf�as de c�mara que Bielinsky dise�aba con precisi�n quir�rgica; Gast�n Pauls recorre los distintos rincones de Buenos Aires que dieron vida a esta trama tan porte�a de estafadores; y Dar�n aporta an�cdotas del rodaje con su habitual calidez. M�s all� de su �xito art�stico,�Nueve reinas fue un hito industrial: prob� que el cine argentino pod�a ser sofisticado, popular, exportable y exitoso sin sacrificar rigor formal. Gracias a ella, la industria volvi� a apostar por pel�culas pensadas para el gran p�blico, pero con ambici�n est�tica.

El segmento sobre�El aura profundiza a�n m�s en la faceta art�stica de Bielinsky, subrayando su giro hacia un�thriller psicol�gico m�s denso, atmosf�rico y existencial. El documental evidencia su versatilidad y su b�squeda est�tica, mostrando c�mo expandi� las posibilidades del�film noir en el cine local. Dar�n rememora el rodaje junto a Dolores Fonzi, Alejandro Awada y Nahuel P�rez Biscayart, alternando an�cdotas hilarantes —como la c�lebre historia con los ciervos— con recuerdos m�s conmovedores, sobre todo al evocar el nivel de obsesi�n de Bielinsky y el desgaste f�sico y emocional que implic� un rodaje complejo, abundante en recursos y desaf�os, filmado en buena parte en Bariloche.

Nueve auras, a trav�s de material de archivo, entrevistas y fragmentos de las pel�culas, se erige as� en un homenaje conmovedor a un director cuya muerte prematura dej� trunco un camino creativo que a�n promet�a mucho m�s.

Muy recomendada.

2. Serie para ver en Netflix: Envidiosa

La tercera temporada de�Envidiosa marca un claro desplazamiento hacia una narrativa m�s adulta y compleja, retomando a Vicky Mori (Griselda Siciliani) en un momento de aparente estabilidad emocional y profesional. Lejos de la ligereza rom�ntica de sus inicios, la serie se adentra en tensiones m�s espesas: miedo al compromiso, celos, mandatos sociales y dudas sobre el propio deseo. La trama ya no se sostiene en los enredos sentimentales, sino en la construcci�n —y constante fragilidad— de una identidad adulta puesta a prueba en cada decisi�n cotidiana.

Siciliani ofrece una interpretaci�n m�s madura, movi�ndose entre la vulnerabilidad y una iron�a cargada de amargura. Su personaje deja de ser �nicamente el motor c�mico para revelarse como una mujer enfrentada a sus l�mites, contradictoria y profundamente humana. Esteban Lamothe acompa�a con un Mat�as m�s introspectivo, cuya supuesta estabilidad tambi�n se fisura por tensiones internas y externas. La qu�mica entre ambos sostiene el n�cleo dram�tico, convirtiendo sus conflictos en un espejo de inseguridades contempor�neas.

Entre las decisiones m�s audaces de esta temporada se destaca la incorporaci�n de Nicki Nicole en su debut actoral como Virtudes, un personaje que aporta frescura y ampl�a el registro generacional de la serie. Tambi�n se suman el cameo de «Rada» Aristarian y un curioso psic�logo lacaniano interpretado por Sebasti�n Wainraich.

El tono m�s dram�tico y realista se impone con naturalidad, logrando un equilibrio efectivo entre comedia y conflicto emocional. Los temas vinculados a las expectativas de pareja, la maternidad y la vida adulta encuentran un anclaje s�lido. Aun as�, algunas reiteraciones —especialmente alrededor de los celos y la inseguridad— pueden transmitir una leve sensaci�n de estancamiento. Adem�s, ciertos personajes secundarios no alcanzan un desarrollo pleno y quedan atrapados entre la caricatura y la funci�n narrativa, aunque las actuaciones de Pilar Gamboa, Lorena Vega y Susana Pamp�n sostienen siempre un nivel alto.

En suma, esta tercera temporada funciona como un punto de inflexi�n: m�s introspectiva, m�s ambiciosa y dispuesta a explorar las contradicciones de su protagonista. Colorida, afinada y siempre entretenida, confirma el ingenio de sus hacedores.�

Muy recomendada.

3. Serie para ver en HBO: The Paper

The Toledo Truth Teller fue alguna vez un gran peri�dico local, pero hoy es apenas un ap�ndice dentro de un megaconglomerado que gana m�s dinero fabricando papel higi�nico que informando. Desde una oficina m�nima y con un equipo que apenas podr�a llenar una mesa de redacci�n, el diario funciona sin reporteros ni investigaci�n propia: Mare (Chelsea Frei) arma la edici�n impresa copiando y pegando cables de agencias, mientras Esmerelda (Sabrina Impacciatore, de gran lucimiento en�The White Lotus 2) llena la versi�n digital con un torrente de notas-anzuelo plagadas de anuncios y sin el menor rastro de noticia. La serie deja claro que este ecosistema medi�tico degradado es el punto de partida de una s�tira sobre la crisis del periodismo en tiempos de corporativizaci�n y algoritmos.

Creada por Greg Daniels y Michael Koman,The Paper -en 10 episodios de 30 minutos- adopta el mismo estilo de falso documental que populariz�The Office, con entrevistas que contradicen de forma jocosa lo que acabamos de ver. Incluso Oscar N��ez regresa interpretando nuevamente a Oscar, ahora contador del diario, decidido —sin �xito— a mantenerse fuera de cualquier «locura documental». Deudora de�Parks and Recreation y�Abbott Elementary, la serie usa la gram�tica del falso documental para exponer la tensi�n entre la ilusi�n de profesionalismo y el caos cotidiano.

En el episodio inicial Ned (Domhnall Gleeson), flamante editor en jefe, llega a la redacci�n y se dirige de inmediato a c�mara para un discurso de grandilocuencia ingenua sobre Clark Kent como h�roe period�stico. A esto se suma el duelo con su antagonista laboral Ken (Tim Key), pero Ned se revela como un profesional competente, creyente sincero del periodismo local, y la narrativa gira hacia un tono m�s c�lido, donde la s�tira convive con una defensa melanc�lica del oficio.

Ese equilibrio se sostiene en la din�mica interna del elenco: mientras Ned y Mare desarrollan un contrapunto c�mico natural, Esmerelda aparece como detonadora constante de caos, con sus planes descabellados y un subrayado acento italiano. La serie pivotea con soltura entre humor de personajes, observaci�n costumbrista y estallidos de absurdo que recuerdan tanto al humor seco brit�nico como a la desmesura de la comedia norteamericana contempor�nea. Las mejores l�neas surgen muchas veces de comentarios al pasar, incluso de personajes fuera de campo, como en el segundo episodio, cuando el ingenuo Adam celebra con literalidad infantil un antiguo titular que anuncia la cura de la polio.

La elecci�n de Gleeson resulta decisiva: aporta humanidad y aspereza a un personaje que intenta sostener ideales mientras la industria se desmorona a su alrededor, convirti�ndolo en un h�roe peque�o pero conmovedor. A medida que avanza la temporada,�The Paper recurre —con plena conciencia— a tropos cl�sicos de la comedia de situaciones de oficina: romances latentes, intrigas corporativas, incluso el empleado que vive en el trabajo. Aunque algunos conflictos se alarguen de forma algo artificiosa, la r�plica audaz, los desv�os delirantes y la mirada afectuosa hacia un oficio en extinci�n logran que la serie funcione tanto como s�tira medi�tica como homenaje a la comedia que transcurre en un �mbito laboral.

Muy recomendada.

4. Pel�cula para ver en Netflix: Sue�o de trenes

A comienzos del siglo XX, en los bosques del noroeste norteamericano, Robert Grainier crece como hu�rfano y de adulto (interpretado por Joel Edgerton) trabaja como le�ador y obrero del ferrocarril. Conoce a Gladys (Felicity Jones), una inmigrante galesa con quien se casa y construye un hogar aislado junto a un lago, lejos de toda civilizaci�n. La felicidad familiar, sin embargo, depende de los ciclos del trabajo itinerante que obliga a Robert a ausentarse durante semanas. Cuando regresa de uno de esos encargos, unas columnas de humo elev�ndose sobre los �rboles lo hacen temer que un incendio forestal haya arrasado su casa y todo lo que ama.

La pel�cula, basada en la novela corta de Denis Johnson, comienza con una serie de im�genes id�licas capturadas por la c�mara de Adolpho Veloso: secuoyas gigantes, extensiones infinitas, flora y fauna que parecen intactas. Pero esa naturaleza majestuosa tambi�n est� marcada por la irrupci�n de los colonos europeos; un par de botas incrustadas en la corteza de un �rbol funciona como met�fora de esa huella. La narraci�n contrapone as� el avance industrial del pa�s —madera convertida en puentes y v�as f�rreas para una naci�n en expansi�n— con el apego de Robert por un modo de vida rural y autosuficiente. Su figura encarna el conflicto central de la identidad estadounidense: el impulso de progreso frente al deseo de armon�a con la naturaleza.

Desde esa perspectiva, podr�a leerse el film de Clint Bentley como un�western esencial, donde un hombre pretende domesticar el «territorio salvaje» pero termina confrontado con sus l�mites. Sin embargo, Bentley evita los clich�s del g�nero y opta por una mirada contemplativa, marcada por episodios breves y contundentes: un obrero muerto por la ca�da de una rama, un�cowboy afroamericano que llega para hacer justicia, un inmigrante chino atacado por racistas. Esa colecci�n de violencias dispersas revela un mundo en transformaci�n, sin romanticismo ni �pica. En contraste, las escenas de la vida familiar en la caba�a son un naturalismo seco: cocinar, cortar verduras, pescar con canastas tejidas. Felicity Jones, con su interpretaci�n, ilumina la pantalla.

En su segunda mitad, la pel�cula se concentra casi por completo en Robert, y all� Joel Edgerton ofrece una actuaci�n silenciosa y poderosa, apoyada en miradas, gestos, fatiga corporal y heridas del alma que van aflorando con el paso del tiempo.�

Hacia el final, el film adopta un tono que recuerda a las par�bolas meditativas de Terrence Malick, con sus c�maras rasantes flotando a ras del piso, con seres humanos errantes, una naturaleza imponente con sus propias leyes, preguntas sin respuesta, con atm�sferas de levedad luminosa. El resultado es una obra visualmente deslumbrante, interpretada con intensidad, que despliega una gama emocional que puede conmover a m�s de uno.

Muy recomendada.

5. Serie para ver en Disney Plus: Muerte en el 603. El caso de Ellen Greenberg

Este documental en 3 episodios se interna en uno de los casos m�s perturbadores y desconcertantes: la muerte de Ellen Greenberg, maestra de escuela hallada con veinte heridas de arma blanca en su departamento de Filadelfia en 2011. Lo que podr�a haber sido un relato lineal sobre una investigaci�n fallida se transforma aqu� en un examen incisivo del poder institucional, las zonas grises de la medicina forense y la fragilidad del sistema judicial. Desde el comienzo, la serie deja claro que no busca el sensacionalismo, sino la reconstrucci�n rigurosa de una verdad que fue distorsionada, primero catalogada como homicidio y luego, inexplicablemente, como suicidio.

La estructura narrativa, avanza con un ritmo preciso que combina documentos oficiales, entrevistas y un uso inteligente del montaje para exponer contradicciones evidentes en la investigaci�n original. La serie evita los artificios propios del g�nero —recreaciones exageradas, m�sica ominosa constante— y se concentra en los hechos: informes forenses que no cierran, inconsistencias en la escena del crimen, y un procedimiento policial que parece m�s interesado en cerrar el caso que en comprenderlo. Este enfoque sobrio le otorga un peso dram�tico m�s contundente que cualquier efecto visual: la sensaci�n de que algo profundamente incorrecto ocurri� y a�n permanece sin corregirse.

Uno de los puntales de la serie radica en la figura de los padres de Ellen, Sandee y Josh Greenberg, cuya lucha de m�s de una d�cada para reabrir el caso aporta la columna emocional del relato. Su presencia no est� explotada desde el morbo, sino tratada con respeto y una sensibilidad que los convierte en protagonistas involuntarios de una tragedia burocr�tica. La serie muestra c�mo la tenacidad de la familia no solo cuestiona la versi�n oficial, sino que expone las fallas sist�micas de instituciones que deber�an haber hecho justicia y, en cambio, se protegen a s� mismas. En lugar de victimizar, la narraci�n los presenta como agentes activos, movidos por la necesidad moral de impedir que la memoria de su hija quede atrapada en una mentira.

En t�rminos formales, la direcci�n se distingue por el uso de un tono contenido, casi forense, que acompa�a el proceso de desmontar las irregularidades del caso. La fotograf�a se mantiene sobria, con predominio de entrevistas iluminadas de forma limpia y archivos cuidadosamente contextualizados. Es un estilo que potencia la credibilidad del material y subraya la gravedad del asunto. Cuando la serie introduce la dimensi�n pol�tica —las tensiones entre el departamento forense, la polic�a y la fiscal�a— lo hace sin grandilocuencia, dejando que la acumulaci�n de evidencias genere por s� misma un impacto devastador. El resultado es una obra que conf�a en la inteligencia del espectador y lo invita a ocupar el rol de un evaluador cr�tico.

Recomendada.



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