15/04/2024

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Bitcoin gana terreno silenciosamente en Cuba

Desde el 2015, las operaciones con bitcoin, criptomonedas y las tecnologías asociadas a blockchains han venido ganando silenciosamente cientos de consumidores en el ecosistema digital en Cuba.

Desde el 2015, las operaciones con bitcoin, criptomonedas y las tecnologías asociadas a plataformas blockchains han venido ganando silenciosamente cientos de consumidores en el ecosistema digital en Cuba. Ante esa realidad surge CubaCripto, una comunidad de entusiastas, emprendedores y networkers cubanos, creada el 31 de diciembre de 2018, con el propósito de promover las finanzas digitales y el emprendimiento en la isla caribeña.

«No somos una casa de cambio, somos la primera comunidad de criptofinanzas de Cuba», aclara Alex Sobrino, fundador y líder de CubaCripto. Explica que en Cuba quienes venden bitcoin son los mismos usuarios, que ganan sus criptomonedas a través de trading u otro tipo de inversión.

«Intercambiamos criptomonedas entre nosotros, como un comercio todo en uno. No hay topes máximos ni mínimos. Al cubano que quiera comprar, por ejemplo, con 5 pesos cubanos convertibles (CUC) se le ofrece un porcentaje aceptable».

Sin embargo, Sobrino agrega que lamentablemente deben competir con estafadores y revendedores.

Nosotros no estamos en contra de comprar bitcoins o u otras criptomonedas con porcentajes relativamente más altos de los que están en el mercado, pero lo que sí rechazamos y no estamos dispuestos a aceptar son a aquellas personas que vengan a revender el bitcoin que ellos le compran barato a otro consumidor. Porque los estafadores compran el bitcoin a precio de mercado con un porcentaje de 1, 2% y luego pretenden venderlo al 10, 15%.

Alex Sobrino, fundador de CubaCripto

Considera también, que a pesar del auge de estas herramientas de comercio, el desempeño de las criptomonedas en la isla caribeña «es bastante limitado todavía». Al evaluar el contexto de bitcoin y las criptomonedas, dice que en comparación con otros países «es bastante pobre porque carecemos de un gran mercado».

A su juicio, los principales inconvenientes que deben afrontar son la falta de apoyo y las limitaciones de divulgación masiva de información por parte de los medios de comunicación, debido a que en los portales digitales no se habla mucho de este tema.

Acá en Cuba no existe formación sobre las criptomonedas. Mi equipo y yo tratamos de impulsar esa cultura y lo hemos hecho con solidez, porque somos una comunidad que se ha ramificado y existen muchas comunidades que albergan traders emprendedores, entusiastas e inversionistas. Tal vez no con la fuerza que existe en Venezuela, pero existimos y cada vez nos consolidamos más.

Alex Sobrino, fundador de CubaCripto

Sobrino apunta que CubaCripto no tiene una sede física. Su espacio vital es la red de mensajería Telegram (inicialmente era WhatsApp) y sus miembros son de varias provincias del país, algunos de ellos radicados en el exterior.

Añade que los chats de CubaCripto se convierten en aulas virtuales para los residentes de Cuba, centros de intercambio o de debate de estrategias. Participan los más preparados y los novatos que desean aprender, siempre en alerta para estudiar cada iniciativa sobre bitcoin y otras criptomonedas, para evitar las recurrentes estafas que abundan en la red.

En este sentido, explica que la comunidad está segmentada en varios canales especializados por temáticas, donde se habla sobre criptomonedas, Forex, y otras estrategias asociadas a lo que Sobrino llama «finanzas de las criptomonedas».

Beneficios de las criptomonedas

En torno a los beneficios que han traído los criptoactivos al mercado cubano, Sobrino destacó que han sustituido los medios de pago electrónicos, debido a que en Cuba tienen restringido el acceso a las tarjetas  Visa y Master Card. «Nuestras tarjetas no funcionan para hacer pagos online en plataformas internacionales, ni mucho menos en comercios minoristas».

Las criptomonedas han sido una bendición para nosotros porque hemos podido realizar pagos de servicios y recargas de teléfono e Internet usando criptomonedas. También se pueden hacer reservaciones de hoteles en los sitios que aceptan este medio de pago.

Alex Sobrino, fundador de CubaCripto

Otra de las ventajas, según apuntó, es que ha permitido crear comunidades, enseñar sobre el tema de las criptomonedas, además de usarlas como una forma de obtener más ingresos y ganancias. «Nuestros salarios son muy pobres (entre 20 y 30 CUC ) y a pesar de los incrementos salariales esto no alcanza para nada. Por ello, hemos tratado de fomentar el uso de las criptomonedas, pese al silencio oficial».

Explica que en Cuba existen dos monedas oficiales: el peso cubano convertible (CUC) y el peso cubano (CUP). La primera comenzó a circular en 1994, es equivalente al dólar estadounidense y fue pensada para que los extranjeros la utilizaran en el pago de productos o servicios en la isla. La segunda es conocida como la moneda nacional, debido a que es más usada entre los cubanos.

Sobrino cree que existe una especie de «temor gubernamental» sobre este nuevo tipo de herramientas financieras, pero afirma que para los cubanos bitcoin ha sido una fortuna.

Las limitaciones

Sobrino cuenta que  es complejo operar tomando en cuenta los escasos recursos, aunque con un teléfono de 1 gigabyte (GB) de RAM, con entre 8 y 16 GB de almacenamiento, una pantalla de al menos cinco pulgadas y un sistema operativo que soporte las aplicaciones, puede operarse perfectamente».

Explica que la lenta velocidad de conexión de Internet, junto con la limitada cobertura y el alto consumo de los paquetes de datos, influyen bastante en el proceso. Esto puede ocasionar notables pérdidas si las órdenes no pueden colocarse a tiempo o el mercado sufre una caída repentina.

«Las herramientas de trading consumen bastantes megabytes (MB), y no todos los días son de ganancias. Si a eso le sumamos la velocidad de la red y la mala cobertura en algunas zonas, estaríamos trabajando solo para pagar  Internet». Agrega que otra cosa son los depósitos. El cubano no puede depositar directamente en un broker o casa de cambio de criptomonedas porque no tiene tarjeta de crédito. Lo que hace es buscar plataformas que acepten depósitos en criptomonedas.

Muchas casas de cambio de criptomonedas no permiten el acceso a cubanos debido a las regulaciones del embargo estadounidense. En las que sí son aceptados, las tarjetas Visa o MasterCard son imprescindibles para el intercambio, pero no siempre están al alcance de muchos. Entonces se buscan soluciones para obtener la moneda local: el peso cubano convertible o CUC.

Alex Sobrino, fundador de CubaCripto

Criptomonedas más usadas en Cuba: Ether, litecoin y bitcoin

El fundador de CubaCripto detalló que las criptomonedas más usadas en la isla son ether (ETH), litecoin (LTC), y por supuesto bitcoin (BTC). Esta última ubicada en el top del mercado, con un valor que actualmente ronda los USD 10.000 o pesos cubanos convertibles (CUC). Pero fuera del trading, su uso para las compras diarias es escaso.

«Las criptomonedas se utilizan sobre todo para intercambiarlas, comprar más, y dejarlas guardadas en una cartera con la esperanza de que suba el precio (holding). También para invertir en algún proyecto que requiera depósitos en criptomonedas  o para hacer trading», añadió Sobrino.

Sostiene además que se necesita una comunidad más amplia, diversa y confiable para que las criptomonedas se conviertan en un método de pago extendido. Pero que los proyectos como CubaCripto, PIVX, Steem y otros grupos visibles en las redes, están descubriendo un movimiento en expansión con usuarios de distintas procedencias.

Agrega que desde el comienzo del acceso a Internet por datos en Cuba, las comunidades relacionadas con bitcoin y otras criptomonedas multiplicaron su aparición y encontraron mejores formas de organización con Telegram, sin necesidad de entidades estatales que las implementen. Estas comunidades están integradas por los denominados networkers.

Perspectivas del ecosistema

En cuanto a las perspectivas a corto y mediano plazo, Sobrino destacó que esperan que CubaCripto crezca y se convierta en una gran comunidad. Pretenden  ayudar a encontrar independencia financiera, asesorar y guiar a todo aquel que lo necesite, además de contribuir con el desarrollo económico y social del país y trabajar juntos por una economía sostenible.

Por otro lado, a largo plazo prevé fundar una academia para enseñar finanzas, trading y todo lo relativo a las criptomonedas, es decir, educar financieramente a la sociedad cubana.

En términos de legalidad, aseveró que la Constitución cubana apoya la libertad de crear grupos y reunirse, siempre y cuando no afecten el desarrollo y funcionamiento del pensamiento revolucionario del Gobierno.

Aunque no quiere mezclar el tema político, señala que le gustaría trabajar conjuntamente con el Gobierno e ir a las universidades y escuelas a dar conferencias a personas que no tienen este conocimiento, para poder demostrar que la aplicación de las criptomonedas en Cuba es válida. Afirma que el Gobierno hasta ahora ha hecho poco porque desconoce la magnitud del ecosistema. «Creo que ven a esta herramienta como un método de las personas para lucrarse y burlar futuros impuestos, aunque no es así».

Queremos trabajar con el Gobierno, aunque estamos trabajando con herramientas que no dependen de ellos, ni trabajamos en sus espacios. Nosotros pagamos el servicio de Internet, que envían desde Venezuela. No deseamos que nos pongan impuestos en criptomonedas, como sí lo han hecho en Venezuela. Cuba está demasiado limitada por EE.UU., de ahí que no podamos entrar a las casas de cambio porque no aceptan a los cubanos.

Alex Sobrino, fundador de CubaCripto

Experiencia personal

A nivel personal, Alex Sobrino comenta que sus conocimientos de informática y primeros contactos con las tecnologías llegaron a temprana edad, por vía familiar, pues no tiene formación profesional. «Gran parte de mi vida la he dedicado a estudiar de manera independiente», señala.

Cuenta que un amigo le regaló una giftcard (tarjeta de regalo) de Visa, con apenas 25 dólares, que servía para realizar pagos en comercios online que aceptaban esos métodos. Entonces, con su pequeña fortuna se lanzó al trading de criptomonedas. Su suerte llegó meses después, al conocer a otros entusiastas, que como él, trabajaban desde el anonimato.

Para cambiar esa realidad «creé CubaCripto en diciembre de 2018». Bajo la óptica de Sobrino, el potencial expresado en las finanzas personales que se vive silenciosamente en Cuba es una muestra evidente del abanico incalculable de aplicaciones que tienen bitcoin y otras criptomonedas. Mientras llega ese momento, muchos siguen aprendiendo e intentando vivir del trading. «El mejor trabajo del mundo», concluye Sobrino.

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