Noti- Economia: Intraemprendimiento: gestión del fracaso
La gestión del fracaso es el talón de Aquiles de la innovación corporativa. Mientras que en una startup el fracaso se ve como una «iteración» necesaria, en el mundo corporativo tradicional suele percibirse como un error que pone en riesgo bonos, ascensos o incluso la permanencia en el puesto.
Para que el intraemprendimiento funcione, la empresa debe transitar de una cultura de la culpa a una cultura del aprendizaje.
Transición gestión del fracaso
1. El concepto de «Fracaso Inteligente»
No todos los fracasos son iguales. La gestión del intraemprendimiento distingue entre el descuido operativo y el fracaso exploratorio:
- Fracaso Operativo (Negativo). Ocurre por falta de procesos, distracción o mala ejecución de algo que ya se sabía cómo hacer.
- Fracaso Inteligente (Positivo). Ocurre cuando se explora un terreno nuevo. Se genera después de una planificación cuidadosa, pero el resultado es negativo porque el mercado no respondió como se esperaba. Este es el que debe ser protegido.
2. Estrategias para la gestión del fracaso
Para evitar que un proyecto fallido destruya la moral del equipo, las organizaciones líderes aplican estas tácticas:
- Kill-Days (Días de Cierre). Establecer hitos donde se decide si un proyecto continúa o se detiene. «Matar» un proyecto a tiempo es un éxito de gestión, no un fracaso personal.
- Post-Mortems psicológicamente seguros. Reuniones para analizar qué salió mal sin buscar culpables. El objetivo es extraer insights que queden documentados para futuros proyectos.
- Presupuestos de experimentación. Asignar fondos que la empresa «está dispuesta a perder» desde el inicio. Esto elimina la presión de un retorno de inversión (ROI) inmediato y permite la toma de riesgos controlados.
3. La seguridad psicológica
Sin seguridad psicológica, los empleados ocultarán sus errores o, peor aún, dejarán de proponer ideas por miedo. La gestión del fracaso implica que los líderes sean los primeros en admitir sus propios errores. Si un directivo nunca falla, envía el mensaje de que el riesgo no está permitido.
Los 3 pilares de la resiliencia corporativa
- Desvincular el error del individuo. El proyecto falló, no la persona. El intraemprendedor debe ser reasignado a otro reto, no «congelado».
- Velocidad de aprendizaje. El éxito se mide por qué tan rápido y barato se obtuvo el aprendizaje.
- Celebración del intento. Algunas empresas incluso entregan premios a los «mejores fracasos», reconociendo el valor de haber intentado algo disruptivo que aportó datos valiosos.
